En el Risco de las Zorreras, también conocido como Peña Escrita, un abrigo formado entre grandes bloques de granito conserva algunas de las huellas humanas más antiguas del entorno de El Raso. Sus pinturas pertenecen al llamado arte esquemático y fueron realizadas en distintas fases, probablemente entre el Neolítico y la Edad del Bronce.
En ellas aparecen figuras humanas, trazos geométricos y representaciones animales, pintadas con pigmentos rojizos sobre la roca. Algunos de esos cuadrúpedos podrían representar animales domésticos, pero también grandes herbívoros salvajes que compartían el paisaje con esas primeras comunidades humanas. No es posible identificar con seguridad cada figura, aunque su presencia revela la importancia que los animales tenían en la forma de entender y representar el mundo. Frente a estas pinturas, nuestra historia parece prolongarse hacia un pasado remoto, cuando humanos y grandes herbívoros habitaban una montaña posiblemente más abierta y mantenían una relación cotidiana mucho antes de los castros, las majadas y los caminos actuales.
Sigue el itinerario para observar el paisaje que conecta todo >>